Para saber cómo anda su músculo cardíaco hay una serie de pruebas a las que se debe someter. Aquí le contamos qué debe hacer para que un dolor no le pase la cuenta como a Margarita Plavunova, la atleta rusa de 25 años que falleció de un infarto fulminante.

Nivel 1. Visita al médico.

En el primer nivel el médico, ojalá un internista o un cardiólogo, le realizará un examen clínico general. Este examen consiste en auscultar al paciente y medir la presión arterial para descartar hipertensión. Luego del chequeo físico, el  médico realizará una anamnesis (conversación-médico paciente).  Que consiste en preguntas sobre: antecedentes familiares, problemas cardiacos anteriores, enfermedades crónicas y actividad física. Con este interrogatorio el facultativo descartará factores de riesgo del paciente de padecer una enfermedad como cardiopatía de origen genético o predisposición a un infarto. Si una persona responde a todas las preguntas de forma correcta, y no hay ninguna anomalía detectada en el examen físico, los facultativos deberían tener una certeza de un 85% de que su corazón está funcionando correctamente.

Exámenes: físico (presión y ausculatamiento) y anamnesis.

Nivel 2. Pinchazo a la vena.

Si el médico encuentra anomalías cuando ausculte su corazón, o si tiene dudas que quiere descartar deberá realizarse dos exámenes de sangre: el primero determinará su perfil lipídico (cuanta grasa corre por su sistema circulatorio), el segundo es el examne de glicemia para saber  cuánta azúcar tiene en su sangre. Este último test determinará si padece o no diabetes.

También el médico le pedirá realizarse un electrocardiograma   en reposo que arrojará el tamaño de su corazón, el ritmo al que palpita el músculo, el estado de las cavidades y el grosor de las paredes. Esta prueba también le permitirá saber al profesional si usted tuvo o no un infarto previo y si padece alguna cardiopatía congénita. Exámenes: de electrocardiograma en reposo.

Nivel 3. A trotar.

Ahora si alguno de estos exámenes sale alterado, pasamos al nivel de pruebas físicas. Lo primero es el test de esfuerzo. Esto consiste en que el paciente (o sea usted) deberá caminar, trota y correr sobre una máquina de ejercicio físico, mientras monitorean el comportamiento de la actividad eléctrica del corazón durante el esfuerzo físico. Poco a poco el médico irá subiendo la dificultad para saber cuál es su límite. También este test permite observar la cantidad de oxígeno que recibe el músculo durante el ejercicio. Otros ítems a observar son la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Para completar esta prueba se realizan otros exámenes más sofisticados. Lo primero es el ecocardiograma que permite que el doctor puede ver en un monitor la actividad la actividad de su corazón (como ser abren y cierran las válvulas). Los facultativos explican que es como ver un programa por de televisión. En palabras científicas es un ultrasonido que permite observar la estructura, morfología y comportamiento del músculo cardiaco. Finalmente en este nivel se realizara el test de Holter (en honor al biofísico Norman J.Holter quien lo inventó), que como su nombre lo indica, monitorea durante un periodo determinado, el movimiento del corazón.

Exámenes: Test de esfuerzo, ecocardiograma, Holter de presión arterial y Holter de ritmo cardíaco.

Nivel 4. Yodo y contraste.

Cuando todos estos exámenes salen alterados o el médico no puede  determinar, con un porcentaje alto, el bienestar del corazón se realizan dos exámenes más: la cardiorresonancia y la angiografía coronaria. Cardiorresonancia es un pool  de fotografías con diferentes ángulos del músculo. El médico a través de estas imágenes puede verlo todo.

Aquí se evalúa un tema netamente anatómico. Ya en una segunda instancia, cuando el paciente tiene antecedentes de haber padecido alguna enfermedad coronaria o presenta algunos síntomas de ésta, se le realiza una angiografía coronaria por tomografía compatibilizada.

Se le inyecta yodo al paciente, como sustancia de contraste, y a través de tecnología se crean, en un monitor, imágenes tridimensionales de las arterias coronarias con su ubicación exacta y el grado de acumulación de la placa de calcio (que es lo que tapa las arterias). Si esto no es suficiente para determinar el estado del órgano, el médico realizará una angiografía coronaria clásica, que es más invasiva que los otros exámenes pues debe introducir en el paciente un catéter hasta la cavidad toráxica y así  rescatar las imágenes que permitirán ver directamente su musculo.

Exámenes: cardiorresonancia, angiografía coronaria por tomografía computarizada y angiografía coronaria clásica.

Fuente: Dr. Jaime Gonzalo Micolich Cardiólogo de Nueva Clínica cordillera; Dr. Guillermo de la Cuadra, cardiólogo del hospital de la Fuerza Aérea y docente de posgrado; Dr. Martín Valdebenito, cardiólogo del Centro de enfermedades Cardiovasculares de Clínica Las Condes; Dr. Pablo Pedreros, cardiólogo de Clínica Vespucio, Dr. Francisco Verdugo, deportólogo Clínica del Mar.

 

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2 comentarios

  1. Cual es la mejor forma para realizar un examen para saber sobre mi presión arterial, quiero realizar algún tipo de examen para ver cual me recomiendan y cual sería el costo

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